El otro día me comentaba una amiga que mis mensajes le transmitían mucha paz, que debía ser una suerte ver las cosas siempre en positivo y que si nunca me ponía de malhumor.

Mi marido, que estaba con nosotras, respondió con un comentario irónico y yo le contesté con un: ¡por supuesto que sí!!!!!!!

Hay muchas veces que me pongo de malhumor. Entonces, suelto bufidos.

Casi siempre los reciben los de casa. Luego me quedo superrelajada y me siento a escribir.

Es broma, no es que vaya pegando bufidos todo el día, pero claro que me pongo de malhumor muchas veces. Llego cansada a menudo, y cuando estoy cansada es más fácil que me ponga de malhumor y el riesgo de bufidos es mayor 😉

Intento evitarlo, pero pasa.

Ayer mismo por la mañana, iba por la calle pensando en escribirte un correo sobre el típico comentario de: «yo soy muy exigente con los demás, pero es que también soy muy exigente conmigo mismo». Le daba vueltas a si no nos iría mejor a todos si lo cambiásemos por un: «yo soy muy amable con los demás, pero es que también soy muy amable conmigo mismo».

Y en eso estaba, cuando llego al metro, voy a sacar el monedero para coger la tarjeta, busco por el bolso como quien busca un tesoro… y no lo encuentro.

Mis músculos del cuello se tensan, pienso en lo tarde que voy a llegar al trabajo si tengo que volver a casa y me sale del alma un: «¿A qué me lo he dejado en casa? ¡Yo soy capaz!», que ni transmitía paz, ni era demasiado amable.

Fue cuestión de segundos que mis dedos notasen el tacto del monedero y todo volviese a su cauce habitual.

Pero fue una buena lección.

Como dice mi prima, la teoría nos la sabemos todos, otra cosa es la práctica.

Es cierto que entonces vino mi espíritu positivo a rescatarme.

Me recordó que aunque no había sido muy amable conmigo misma, al menos me había dado cuenta de ello; que por algo se empieza, y que, si lo sigo intentando, con un poco de suerte, el tiempo y una caña, a lo mejor lo conseguiré.

Y ahí estamos.

Como todos.

Pero, esa es la gracia, ¿no?

¡Que tengas un fantástico día!